No sólo hay mujeres que son maltratadas por sus parejas, pero es la noticia que casi siempre sale en periódicos o telediarios, no hay hueco para esos hombres que también son maltratados por sus parejas y a los que la ley, en la mayoría de casos, deja desamparados a su suerte perdiéndolo todo. La ley tendría que amparar también a los hombres y mirar con lupa muchos de estos casos que se ven cada día y que por alguna razón que no entiendo los telediarios no hacen pública.
Otras mujeres lo tienen mas difícil, cuando los hijos ya entienden algo mas y no los pueden manipular y los hijos les impiden poner una denuncia contra su padre. Pero igualmente se quedan con la casa aunque esto suponga que un niño menor de edad se valla con su padre a la calle. ¿Y la ley?...las cosas de palacio, despacio, y pensando que el padre manipuló al niño porque le compra unas zapatillas caras. Porque ésta fue la versión que ella dio y creyó el juez. Y de ésta manera se quedó ella tranquilamente con un chalet pagado.
Estas mujeres maltratadoras, son muchas y parece que tienen muchas armas con las que atacar. Anulan a su pareja psicológicamente para manejarlos a su antojo y cuando lo tienen todo les piden la separación para mas tarde quedarse con la casa y encima pedir una pension. Claro está que si manipula a su pareja, a los hijos también los manipula para que se queden con ella y pedir también la manutención de éstos. ¡Pero esto no quedará ahí pobre hombre! Naturalmente esta situación conduce inexorablemente a una discriminación cada vez más aguda e insostenible, que no sólo NO evita el maltrato sufrido por hombres, sino que además genera una situación propicia para dotar a las mujeres maltratadoras de un arma nueva y muy poderosa contra los hombres: las denuncias falsas.
Puesto que la presunción de inocencia de un hombre acusado de malos tratos está cuanto menos muy en entredicho, una denuncia falsa provoca la detención del hombre, su puesta a disposición judicial y con frecuencia la prisión preventiva.
Pero la presión social a la que están sometidos los jueces es tan grande que la inocencia absoluta no asegura a los hombres la libre absolución en un caso en que no hay pruebas contra él, como debería obligar la presunción de inocencia que existe y que aparece en nuestra Constitución. De tal modo que una mujer puede maltratar al hombre con absoluta impunidad, amparada en el sistema judicial. Ellas saben que fomentar la mala relación, les aventaja, alarga el proceso y por tanto mantiene al padre en una situación nefasta. Sobre todo porque la orden de alejamiento que se impone de forma sistemática, hace que la custodia compartida no se pueda llevar a cabo.
Cuando hay una denuncia de este tipo, estos hombres también pueden llegar a perder hasta el trabajo, y si esto ocurre ya no podrá pasarle la manutención a su mujer por lo que le caerá otra denuncia , mientras la ley, siempre tranquila, deja el juicio para el año siguiente.
¿Y que pasa entonces? Otro pobre hombre tirado en la calle con una caja barata de vino o amargado muriendo con la pena de no ver a sus hijos.
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